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Privilegios para Socios Plus
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Los Privilegios Tablet Plus ofrecidos por Charlotte Street Hotel incluyen:
- Subida gratuita de categoría de habitación al llegar al hotel, según disponibilidad
- Una copa de champán o un cóctel de bienvenida por huésped
- Check-in a las 11.00 hrs garantizado
- Obsequio de bienvenida
- Complimentary internet access (a value of 20 GBP per day)
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67 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“muy centrico y acogedor muy cool! la cocina y el … ”
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“It's my home away from home when in London and I … ”
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“Rooms are very comfortable, public spaces are lovely … ”
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“It was utterly charming, in a great location and … ”
Charlotte Street Hotel
15 Charlotte Street
London, England, UK
Vecindario: Bloomsbury
Estilo: Diseño moderno
Ambiente: Animado
52 Habitaciones
Pensemos en el grupo literario Bloomsbury: Virginia y Leonard Woolf, Lytton Strachey, EM Forster, Roger Fry... Ellos vivían la perfecta vida bohemia con casas en la ciudad y en el campo, nobles objetivos estéticos, sin mucho dinero como para perder la conciencia social, pero tampoco con tan poco como para no poder permitirse un jardinero. Adéntrese en la calle Charlotte: una reconstrucción del siglo XXI de la perfecta casa del Londres de Bloomsbury. No se trata de un hotel de diseño con camas blancas y luces cromadas, sino más bien de uno típico de la Inglaterra de principios del siglo XX.
La leyenda del Bloomsbury ha triunfado más en su aspecto hotelero que en el artístico. Mientras la caprichosa prensa británica mostraba opiniones contradictorias sobre la exposición del Tate, estaba encantada con el hotel Charlotte Street. Puede decirse que Vanessa Bell, hermana de Virginia Woolf, y su amante Duncan Grant, con sus impresionantes chimeneas y tazas art decó, eran tan buenos decoradores y anfitriones como artistas. El edificio, que fue en su día una farmacia, cuenta con unos interiores que seguro gozarían de la aprobación de los artistas del Bloomsbury. Los espacios son luminosos, espaciosos y están llenos de ingenio, empapelados con motivos arabescos, y decorados con camas con dosel y floreros de colores brillantes. En los salones cuelgan pinturas de Bell, Grant y Roger Fry alegrando las paredes. Cuenta también con una sala de cine con 67 butacas en piel color rojo pasión y paredes pintadas a rayas finas.
Los cuartos de baño son lujosos: plato de ducha y bañera cuadrada; las camas, aunque no sean las más grandes, son, seguro, las más blandas (los dueños, Kit y Tim Kemp, no se avergüenzan de contar las veces que el personal del hotel las ha probado).
No se preocupe que no oirá comentarios de este tipo sobre los huéspedes: la calle Charlotte es discretísima. Se entiende, por tanto, que sea tan popular entre los famosos del otro lado del Atlántico, entre ellos Meg Ryan, que es una asidua. Tanto si es una celebridad como si no, disfrutará de la genuina calidez bohemia inglesa, personificada en la política del hotel. Tal y como los artistas del Bloomsbury hubiesen dirigido con sus progresistas ideales este establecimiento.



