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Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“the food service grounds and gym were all excleent … ”
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“fantastic location. We liked the rooms and the very … ”
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“Beautiful location, lovely grounds, very good pools. … ”
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“desing and remote location”
Cowley Manor
Cowley
Cheltenham, Gloucestershire, England, UK
Estilo: Vanguardista
Ambiente: Privado
30 Habitaciones
Desde fuera, Cowley Manor es una mansión de estilo italiano absolutamente clásica, que de hecho está vagamente inspirada en la famosa Villa Borghese romana. La casa, que reproduce la estética de una casa de campo tradicional inglesa, bien podría ser, al menos desde la distancia, el decorado de una adaptación de la BBC de un clásico de la literatura del siglo XIX. De hecho, se dice que Lewis Carroll conoció por primera vez a Alice Liddell en los jardines de esta mansión.
La decoración interior ha sido completamente renovada por la irreverente y joven firma londinense De Matos Storey Ryan, que ha habilitado quince habitaciones en la mansión propiamente dicha y otras quince habitaciones en los antiguos establos. El resultado es un sorprendente contraste entre unos interiores ultramodernos y el entorno y la fachada típicos de las casas de campo, que es precisamente lo que hace de Cowley Manor un lugar tan especial.
Todas las habitaciones han sido diseñadas individualmente, con muebles y tejidos hechos a medida, y cada una de ellas con su propia distribución. Algunas tienen terrazas privadas, otras salas de estar, y al menos una tiene la bañera en la habitación principal, a los pies de la cama. El suelo de los baños es de madera, lo cual supone todo un respiro respecto de los aburridos baños de mármol que tanto se estilan. Las habitaciones son bastante espaciosas, y han sido clasificadas en distintas categorías: Buenas, Mejores, Geniales, Excepcionales y, por último, en un alarde de sinceridad intelectual, “La Mejor”, que, como es de imaginar, alude a una única habitación. En este último caso estamos hablando de una habitación sorprendentemente grande, con unas vistas sencillamente espectaculares de las colinas y los lagos.
Todas las habitaciones tienen Internet de alta velocidad y una modernísima televisión de la casa Loewe, que incluye PlayStation, aunque es probable que uno se sienta muy culpable por jugar teniendo en cuenta la belleza del entorno. Pero, ¿por qué no? Al fin y al cabo, el hotel ha sido concebido para el relax, no para la realización personal. El spa, de aires futuristas, ofrece a los huéspedes tratamientos decadentes, cuya finalidad consiste sobre todo en mimar a las personas, más que en ser una fuente de salud y bienestar. De la misma forma, las piscinas han sido concebidas para holgazanear, no para hacer pruebas de velocidad.
Algunos probablemente considerarán que la decoración modernista del hotel resulta un tanto cómica, pero la verdad es que el tradicionalismo exacerbado de la mayoría de los hoteles rurales está tan estudiado como el modernismo de Cowley Manor. Son estilos igualmente premeditados, sólo que totalmente diferentes. Al final, lo que importa es que el hotel sea hermoso a la par que funcional y que saque el máximo provecho de su idílico y bucólico entorno, algo que sin duda alguna Cowley Manor ha sabido hacer.



