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Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“The location, the rooms, the food”
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“rooms, public outdoor spaces, bar, restaurant,”
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“Great restaurant and bars, nice (big) room with good … ”
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“great clubbing athmospere nice people great food … ”
East
Simon von Utrecht Strasse 31
Hamburg, Germany
Estilo: Vanguardista
Ambiente: De lo último
125 Habitaciones
Trataremos de no caer en burdas generalizaciones sobre el supuesto carácter práctico y sensato de los alemanes y nos limitaremos a decir lo siguiente: estamos totalmente de acuerdo con la decisión de clasificar las habitaciones como si fueran camisetas, desde la pequeña (Small) a la extra grande (X-Large), y erradicar esos engendros de categorías que permiten que en un hotel abunden las habitaciones de lujo y superiores y no haya ni una sola estándar o inferior.
El East Hotel de Hamburgo tiene una buena dosis de ese tipo de sentido práctico (ya estamos), pero en honor a la verdad, hay que reconocer que lo que más llama la atención al entrar en el hotel no es la idoneidad de su organización, sino la elegancia de su estilo. El arquitecto de Chicago Jordan Mozer parece haberse tomado el nombre del hotel al pie de la letra: en los interiores se entremezclan detalles asiáticos como las cortinas de seda y las formas orgánicas de líneas difuminadas. Las habitaciones van desde las Small, unas habitaciones bastante cómodas, hasta las XX-Large, suites de dos habitaciones, y, en general, son modernas y elegantes y nada frías, más estilo alcoba de Bangkok que museo de Malmö.
Toda esta imaginería del Lejano Oriente no es fruto del azar. El East debe su magnífica reputación tanto a sus habitaciones de hotel como a su restaurante panasiático y, en torno al bar de copas Yakshi's, hay un ambiente tan animado como cualquier otro en la ciudad. El hotel le abrirá las puertas a la calle Reeperbahn, que sigue tan horrible o tan maravillosa como siempre, según se mire, y St. Pauli, un barrio sórdido hasta que, hace poco, comenzara a aburguesarse a pasos agigantados, con toda la vida nocturna y las posibilidades de compras que eso conlleva. Por la mañana, cuando todo haya acabado, haga acopio de fuerzas para subir al spa y la sauna de la azotea, y prepárese para volver a empezar.



