La tarifa más baja en los últimos 30 días: € 202.50
1 Adulto
0 Niños
Se garantiza la mejor tarifa. Need to book a group?
-
4 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
-
“The building is spectacular. The rooms are thoughtfully … ”
-
“Beautiful building. Great location. Fun, modern art … ”
-
“the service was wonderful. martin, the manager, was … ”
-
“The hotel is essentially 'boutique', so there are … ”
Kruisheren Hotel
Kruisherengang 19 – 23
Maastricht, Netherlands
Estilo: Vanguardista
Ambiente: De lo último
60 Habitaciones
Aun a riesgo de caer en generalizaciones, puede decirse que los holandeses saben bien cómo reciclar espacios y darles un uso innovador. Después de todo, casi la mitad del país se asienta sobre terrenos ganados al mar. Por eso, aquí se puede encontrar diseño de vanguardia en los lugares más insospechados, como el monasterio del siglo XV que alberga ahora el Kruisherenhotel.
Una exhaustiva reforma a manos del diseñador e interiorista Henk Vos ha transformado el carácter del lugar: las celdas originales de los monjes se han convertido en preciosas habitaciones modernas que son todo menos ascéticas, e incluso los espacios relativamente inalterados, como los monumentales interiores de la iglesia gótica del monasterio, han experimentado un cambio profundo mediante la introducción de elegantes muebles modernos de varios diseñadores holandeses, la iluminación del artista alemán Ingo Maurer, y un toquecito aquí y allá de Le Corbusier, Philippe Starck y Marc Newson.
Las habitaciones son de estilo minimalista, con una apuesta decidida por los espacios blancos, cristales al ácido y maderas nobles, de forma que resultan sencillas y lujosas a la vez. Entre las zonas comunes destaca una impresionante sala de desayunos situada en la entreplanta, una vinoteca y un café, así como las numerosas salas de reuniones y los antiguos jardines del monasterio, decididamente poco tecnológicos, que aportan un toque de calma bucólica en el centro del casco antiguo de la ciudad. Es un regalo del cielo para cualquiera que pase por Maastricht por cualquier motivo; y para los amantes del diseño holandés, merece una visita por sí mismo.



