La tarifa más baja en los últimos 30 días: US$ 90.00 (aprox. € 67)
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Privilegios para Socios Plus
Tablet Plus: cada estancia incluye privilegios y/o servicios selectos. Ver beneficios
Los Privilegios Tablet Plus ofrecidos por La Purificadora incluyen:
- Subida gratuita de categoría de habitación al llegar al hotel, según disponibilidad
- Desayuno continental gratuito para dos
- Una copa de champán o un cóctel de bienvenida por huésped
- Acceso gratuito al internet (se refiere a los hoteles en los cuales todavía no se ofrece a los huéspedes este servicio de forma gratuita y automática)
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24 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“Las vistas que tienes de la zona”
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“las habitaciones y el bar”
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“The historic factory is beautifully converted to … ”
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“Style, food, comfort, views, quiet.”
La Purificadora
Callejon de la 10 Norte 802, Paseo San Francisco
Puebla, Mexico
Estilo: Vanguardista
Ambiente: Animado
26 Habitaciones
Si no fuera por Habita, México tendría alrededor de media docena de excelentes hoteles modernos menos, y si no fuera por La Purificadora, el último hotel del grupo, la pequeña ciudad colonial de Puebla (entre Ciudad de México y Oaxaca) no tendría ningún interés para nosotros.
Esta antigua depuradora (de ahí el nombre) y embotelladora del siglo XIX convertida en hotel fue rediseñada por el arquitecto modernista mexicano Ricardo Legorreta, el creador del famoso hotel Camino Real de Ciudad de México. En este caso, el estilo es muy distinto del de aquella obra maestra de colores vivos de mediados de siglo, aunque, por supuesto, ya no estamos a mediados de siglo. Salvo por algunas pinceladas violetas dadas con buen criterio, la decoración de La Purificadora es bastante austera, en negros, blancos y madera y piedra naturales, y con unas paredes exteriores y algunas superficies del interior sin tocar ni pintar.
Las veintiséis habitaciones de La Purificadora son más acogedoras y menos austeras, como es debido. La comodidad es fundamental, y las heroicidades arquitectónicas se reducen a algún que otro balcón o, en el caso de la habitación Royal, a una terraza tan larga como la habitación. Otros detalles dignos de admiración son la piscina elevada y acristalada de 30 metros (no es una errata), el restaurante y su patio exterior y la nutrida bodega del hotel; siempre es más divertido beber vino que agua.



