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Le Manoir aux Quat'Saisons

Church Road, Great Milton, Oxfordshire, England, UK

Inglaterra | Oxfordshire | Great Milton Hoteles

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Los Privilegios Tablet Plus ofrecidos por Le Manoir aux Quat'Saisons incluyen:

  • Subida gratuita de categoría de habitación al llegar al hotel, según disponibilidad
  • Desayuno continental gratuito para dos
  • Una copa de champán o un cóctel de bienvenida por huésped
  • Selección de pasteles y/o bombones o fruta fresca servido todos los días

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    “Everything they do at this hotel is perfection, There … ”

Le Manoir aux Quat'Saisons

Church Road

Great Milton, Oxfordshire, England, UK

Estilo: Clásico contemporáneo

Ambiente: Privado

32 Habitaciones

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Un camino de piedra conduce a este caserón del siglo XV, abriéndose paso entre el césped, los setos y las campanillas. En el aire húmedo de la zona puede apreciarse el dulce aroma de las hortensias. En el salón, los cojines de chintz dan un toque cálido al suelo de piedra, las chimeneas y los techos de madera. El ambiente no podría ser más inglés, si no fuera por el hecho de que Le Manoir aux Quat'Saisons, con su hermosa fachada color miel, es obra de un ciudadano francés, concretamente del chef Raymond Blanc, cuyo restaurante ha recibido dos estrellas de la Guía Michelín.

Blanc ha logrado dotar a Le Manoir de un ambiente más acogedor y divertido que el de la típica casa de campo inglesa. En el hotel pueden apreciarse algunos detalles que distan mucho de la ‘rigidez’ británica. Por ejemplo, los huéspedes podrán disfrutar de una copa de champán a cualquier hora del día. También destacan las bañeras, escandalosamente grandes y rodeadas de velas listas para ser encendidas. En una de las habitaciones, dos bañeras gemelas están colocadas codo con codo bajo una bóveda. Por último, señalar que Le Manoir ha sido la primera casa del país en la que los cuartos de baño están abiertos a las habitaciones, y no separados por tabiques, creando así un espacio en el que el placer no conoce fronteras.

De la misma forma en que Le Manoir no tiene un ambiente ni una decoración típicamente ingleses, su cocina tampoco es típicamente francesa. Chef autodidacta, Raymond Blanc critica la parafernalia que rodea a la alta cocina. “El protocolo en la mesa destruye el placer de una buena comida”, explica Blanc. Los grandes jardines de la casa incluyen casi una hectárea de huerta, en donde Blanc cultiva sus propias verduras y hierbas aromáticas. Los platos que prepara son una auténtica delicia –vieiras acompañadas de pasta y de una exquisita salsa de trufa negra, por citar sólo un ejemplo- y están siempre bien acompañados de vino de Borgoña y Sancerre. Aunque los precios son indudablemente altos, los comensales se sumergen en una conversación animada, disfrutando sin pretensiones de una agradable velada.

Fuera del horario de comidas, el ambiente es tranquilo y relajado. El pueblo vecino duerme y el hotel no tiene gimnasio ni piscina. Para quienes deseen hacer un poco de ejercicio, existe la posibilidad de jugar al croquet. Otra de las actividades que propone el hotel son las clases de cocina. Este viejo caserón alberga una de las escuelas de hostelería más respetadas del país, cita obligada para aquellos huéspedes que estén interesados en cocinar los platos de Raymond Blanc en su propia casa. Y por supuesto, siempre queda la opción de deambular por los jardines de la casa, sin necesidad de preocuparse por los fantasmas que suelen habitar los viejos caserones de campo, pues el supersticioso chef ya se ha encargado de ahuyentarlos.

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