La tarifa más baja en los últimos 30 días: US$ 152.10 (aprox. € 112)
1 Adulto
0 Niños
Se garantiza la mejor tarifa. Need to book a group?
-
34 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
-
“I really liked the clean design and the location. … ”
-
“Well located and unique in style.”
-
“sleek furniture excellent beds spacious rooms”
-
“From the moment we arrived, the concierge (Stephanie, … ”
Loft 523
523 Gravier Street
New Orleans, LA, USA
Estilo: Vanguardista
Ambiente: Animado
18 Habitaciones
El Loft 523 es una rareza de la antigua ciudad de Nueva Orleans; el modernísimo estilo de este hotel boutique encajaría mejor en Nueva York o en Londres. Muchos hoteles de Nueva Orleans parecen mansiones francesas, llenas de antigüedades y cubiertas de hiedra. El Loft 523, en cambio, luce un estilo sobrio, minimalista y contemporáneo. En cuanto a los interiores, no sería descabellado que le recodaran al Soho, y teniendo en cuenta que el French Quarter comienza en la siguiente calle, el choque cultural está garantizado.
El Loft 523 no tiene habitaciones de hotel tradicionales, sino dieciocho estudios tipo loft, numerados como si fuesen apartamentos (1A, 2B, etc.). Por suerte, la amplitud de espacios está a la orden del día, a diferencia de las típicas habitaciones de hotel de Nueva Orleans, llenas de muebles antiguos y tejidos estridentes de estilo Luis XV. El estilo minimalista de líneas bien definidas rinde homenaje a los espacios comerciales convertidos en residencias de la ciudad de Nueva York llamados lofts.
De hecho, este edificio era un almacén de prendas de confección. ¿Cómo, si no, iba a tener una habitación de hotel el techo a casi 4 metros de altura y tamaños ventanales? Los colores apagados, en tonos crema y grises, realzan el ambiente sobrio y relajante que se respira en este lugar. El mobiliario y las instalaciones son modernos: los escritorios Herman Miller y las bañeras Agape en forma de cuchara, en particular, son un sueño para los fanáticos del diseño. Los cuartos de baño alcanzan las mismas proporciones que los demás espacios: parecen más bien spas privados, surtidos de productos de tocador Aveda.
El Loft 523 no tiene restaurante propio, pero afortunadamente tiene un as en la manga. El International House, un hotel excelente que pertenece al mismo grupo, está justo al lado y pone el servicio de habitaciones de su restaurante Lemon Gras a disposición de los huéspedes del Loft. El International House también ofrece sus salas de reuniones y banquetes, su gimnasio y su conexión inalámbrica a Internet, que suple las anticuadas conexiones por marcación directa de las suites, e incluso facilita las tarjetas de red y los programas necesarios para los huéspedes cuyos ordenadores no estén dotados de conexión inalámbrica.
El Loft 523 parece estar en un mundo diferente al carnaval de Bourbon Street; en este hotel tranquilo y relajante los huéspedes se sienten como en casa, sobre todo los que tienen debilidad por el diseño moderno y las residencias tipo loft. Aun a riesgo de caer en un estereotipo manido de Nueva Orleans, no puede haber un lugar más diferente a las mansiones de los vampiros de Anne Rice. No obstante, si los vampiros fuesen la mitad de sofisticados (y atractivos) de lo que ella dice, bien podrían alojarse en las habitaciones del Loft 523, aunque habría que pensar qué hacer con esos ventanales.



