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Mandarin Oriental Prague

Nebovidska 459 1, Mala Strana, Prague, República Checa

República Checa | Praga Hoteles

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La tarifa más baja en los últimos 30 días: € 265.00

 

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  2. Comentarios
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  4. Mapa y Guía
  • 19.0 Puntuación
    sobre 20

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    • Habitaciones

      19.0

    • El Servicio

      19.5

    • Zonas públicas

      18.0

    • En general

      19.5

  • 4 Verificado
    Reseñas de los huéspedes

    Ver

A los huéspedes anteriores les gustó: :

  • Alan

    “Awesome rooms and surroundings Great bar and r … ”

  • Tony

    “good service. excellent location. good restaurant. … ”

  • Alejandro

    “Everything is exiting, gorgeous, incredible One … ”

  • Zein

    “The service is splendid, the staff very attentive, … ”

Mandarin Oriental Prague

Nebovidska 459 1, Mala Strana

Prague, Czech Republic

Estilo: Diseño moderno

Ambiente: Animado

99 Habitaciones

Tei Shuwa

Este hotel es uno de los favoritos de…

Tei Shuwa

Architect/Designer

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La ciudad de Praga que se nos suele describir en las revistas de viajes es juvenil, impetuosa, asequible, bohemia (y bohémica). Sin embargo, Praga, como todas las ciudades, tiene otras dimensiones, como la que representa el Mandarin Oriental, un hotel que pertenece a un mundo radicalmente distinto al de los hostales y albergues juveniles.

La mayoría de los Mandarin son flamantes torres de nueva construcción, mientras que éste hace todo lo posible por no desentonar en Mala Strana, un barrio praguense de calles adoquinadas. El hotel se ha construido a partir de una hilera de edificios históricos, entre los que se cuentan una imprenta del siglo XIX y un antiguo monasterio dominico, cuya capilla es hoy un spa, en el que los huéspedes podrían alcanzar algo parecido a la trascendencia espiritual.

Los interiores son un poco más previsibles: contemporáneos donde los haya, lujosos a la par que sobrios y con los suficientes detalles arquitectónicos y muebles de inspiración local como para recordarnos dónde estamos. Los cuartos de baño también son de lo más suntuosos, y algunas habitaciones ofrecen unas vistas espectaculares a monumentos locales, como el castillo de Praga, mientras que otras dan al patio del antiguo monasterio, un panorama que tampoco está nada mal.

Su principal atractivo posiblemente sean sus precios: no son económicos, pero sí asequibles para un exquisito hotel de lujo de una capital europea. Puede que la cosa cambie cuando desaparezca la corona en favor del euro, pero, hasta entonces (seguramente aún queden unos años), el Mandarin Oriental Prague es el que mejor relación calidad-precio ofrece de toda la cadena.

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