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Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“The service was perfect, nice people”
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“Berkeley was exactly as described on your website. … ”
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“From the time we arrived we felt we were surrounded … ”
The Berkeley
Wilton Place, Knightsbridge
London, England, UK
Vecindario: Knightsbridge
Estilo: Clásico contemporáneo
Ambiente: Animado
160 Habitaciones
The Berkeley no presume de tener una larga lista de huéspedes reales, una larga historia o la más amplia colección de antigüedades y pinturas de maestros artistas. Tampoco tiene ruiseñores ni está ubicado en el Berkeley Square. Pero lo que sí puede decir es que ofrece comodidad y menos de 200 habitaciones. Nadie lo considera ni el más espléndido ni el más elegante, pero es, para muchos, uno de sus favoritos. El portero y los conserjes lo llamarán por su nombre; el hotel se encuentra al lado de Hyde Park y Harvey Nichols, y conseguir una mesa en el restaurante de dos estrellas La Tante Claire de Pierre Koffmann (dentro del hotel) nunca es un problema.
No es difícil imaginar por qué muchas personas de diferentes entornos optaron por mudarse aquí. David Lean, el director de “Lawrence de Arabia” vivió aquí, así como la actriz inglesa de “It girl”, Tara Palmer-Tomkinson. Las habitaciones son del estilo antiguo de las casas rurales inglesas: chaise longues, camas con dosel y arcones de caoba; además, son espaciosas y extremadamente cómodas. Tomar el té en el Berkeley no es lo más famoso de Londres, pero es muy apreciado por algunos de los que saben de esto; es íntimo y poco corriente a veces, como por ejemplo, cuando el chef, inspirado por el festival de flores de Chelsea, sirvió crème brûlée a la lavanda acompañada de scones (bollitos británicos) al licor de endrina.
A pesar de que el edificio que ocupa en la actualidad fue construido en los setenta, el Berkeley ha existido de alguna forma desde el siglo XVIII, y durante mucho tiempo, no sintió la necesidad de cambiar con los tiempos: su clientela no ha sido nunca exigente con la estética. Sin embargo, ahora este aspecto ha cambiado. Por ejemplo, tenemos el Blue Bar de estilo art decó (parte del antiguo hotel Berkeley y que literalmente han transplantado al actual), y la estupenda piscina en la azotea (se dice que Madonna adora ambos lugares). Además, está el spa. No es habitual que un hotel como el Berkeley opte por tratamientos vanguardistas, pero en el mundo de los spa londinenses ha sido pionero en la introducción de tratamientos balineses y masajes LaStone mediante aceites y piedras de basalto calientes.



