La tarifa más baja en los últimos 30 días: US$ 190.08 (aprox. € 141)
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10 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“It's a magic place!”
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“The staff at the BHH is really excetional: friendly, … ”
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“From the moment we arrived, we were treated like … ”
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“Hotel staff was most accomodating in moving us to … ”
The Beverly Hills Hotel
9641 Sunset Boulevard
Beverly Hills, CA, USA
Vecindario: Beverly Hills
Estilo: Clásico contemporáneo
Ambiente: Animado
208 Habitaciones
Al palacio rosa le han hecho unos cuantos arreglos al más puro estilo hollywoodiense; nada impactante, solo una renovación de cien millones de dólares destinada a mantener la competitividad con la nueva generación. Ha sido todo un éxito. El hotel podría haberse convertido en una parodia de sí mismo sin darse cuenta, pero continúa siendo tan magnífico como lo era cuando Marilyn Monroe e Yves Montand se alojaron aquí (aparentemente por separado) en 1960.
A pesar de que hace tiempo que el brillo de las grandes estrellas se apagó, sigue siendo un hotel sensacional. Las habitaciones estándar son muy lujosas; además de servicios modernos, como ropa de cama Frette y unos cuartos de baño enormes, que contrastan con la decoración clásica hollywoodiense de los años cuarenta, ofrecen balcones privados. Pero lo que es un auténtico lujo es reservar uno de los bungalós y disfrutar del recinto de estilo hacienda. La intimidad más absoluta y el servicio opcional de mayordomo le harán sentirse como una estrella, por no hablar de la piscina y el jacuzzi privado del bungaló presidencial.
El emblemático Polo Lounge es un bar-restaurante de gran riqueza histórica: Hunter S. Thompson solía beber aquí, y Sinatra y su Rat Pack eran los amos del cotarro. Los jardines seguro que guardan más secretos, y los senderos alfombrados permiten escabullirse aún más sigilosamente. Se ofrecen instalaciones como el spa La Prairie y cuatro restaurantes, entre los que se cuenta el renovado Fountain Coffee Shop (ideal para desayunar), con su heladería, en la que uno nunca sabe a quién se va a encontrar.
La famosa piscina también mantiene las expectativas, con sus tumbonas de rayas verdes y blancas (baje temprano, porque suelen estar ocupadas) y sus carpas privadas, equipadas con vestuario y televisor y flanqueadas por macetas de limoneros y arbustos con forma caballitos de mar. Los huéspedes disponen asimismo de dos pistas de tenis iluminadas para jugar de noche.



