La tarifa más baja en los últimos 30 días: US$ 89.00 (aprox. € 66)
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Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“Service was great. Price was reasonable. Good e … ”
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“right next to the tropicana, had a balcony we could … ”
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“.”
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“The hotel room was really nice - clean, plenty of … ”
The Chelsea
111 South Chelsea Avenue
Atlantic City, NJ, USA
Estilo: Diseño moderno
Ambiente: De lo último
208 Habitaciones
Si piensa, como nosotros, que Atlantic City no es un destino serio, y le gustaría que lo fuera, le alegrará saber que existe un hotel como el Chelsea. Si la gente moderna de Los Ángeles siempre ha ido a Las Vegas, ¿por qué no habría de disfrutar la zona de Jersey Shore de un destello del glamur neoyorkino?
No tiene casino, mejor quitarse eso de en medio. Esto, que constituye un inconveniente para los que no pueden soportar la idea de salir al exterior, es una ventaja para el Chelsea, que trata de atraer a un público más animado. Los huéspedes del Chelsea están aquí por el hotel, por su estilo boutique y su ambiente animado y juvenil, por el bar de la azotea, el servicio en la playa, los restaurantes de Stephen Starr y el completo abanico de servicios de spa.
Prácticamente son dos hoteles en uno: la Luxe Tower, la torre del Chelsea, con un estilo y unas comodidades propios de cualquier hotel boutique de primera categoría de Manhattan o incluso de Miami, y el Annex, el ala estilo motel retro y elegante, que atrae a un público un poco más joven y que cuida más el dinero. Si le gusta la paz y la tranquilidad, seguramente debería alojarse en la Luxe Tower; aunque el ambiente animado del Annex no le resta comodidades a esta parte del hotel.
Si a esta mezcla le añade una piscina de agua salada, un bar divertido en la azotea y dos restaurantes —el Chelsea Prime, el asador de la torre, y el Teplitzky’s, la cafetería del Annex—, tendrá la receta de un hotelito excelente. Naturalmente también le apetecerá salir y echar un vistazo a todo lo kitsch —y todo el juego de apuestas— que el Chelsea ha tenido la prudencia de dejar fuera del hotel, en el paseo marítimo entarimado.



