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Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
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“Very classical design. Open air lobby was refreshing. … ”
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“Such a beautiful hotel. From the Oak Bar, to the … ”
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“Service Quality Location Architecture of the … ”
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“loved the staff. lobby was divine. rooms were beautiful. … ”
The Hermitage Hotel
231 Sixth Avenue North
Nashville, TN, USA
Estilo: Clásico contemporáneo
Ambiente: Animado
123 Habitaciones
Cuando el Hermitage Hotel abrió las puertas por primera vez en 1910 en el centro de Nashville, sus habitaciones costaban «a partir de dos dólares», un precio que, técnicamente, sigue vigente en la actualidad. En aquella época, dos dólares es lo que costaban los mejores hoteles, al menos los de esta ciudad, que, a decir verdad, siempre ha sido un poco más barata que Nueva York o Chicago.
Puede que los precios hayan cambiado, pero el Hermitage continúa siendo el hotel de la entrada de mármol italiano, el vestíbulo con vidrieras en el techo y los paneles rusos de madera de nogal, así como el más prestigioso de Nashville, al igual que lo era en la época de William Howard Taft y Woodrow Wilson, por no hablar de personajes como la leyenda del billar Minnesota Fats y Edward Hull «Boss» Crump, el hombre fuerte del partido demócrata en Nashville.
A pesar de que en 96 años de inflación el precio de la habitación se ha multiplicado por cien, todavía merece la pena. Las habitaciones, recién renovadas, tienen casi 45 metros cuadrados de media, y ofrecen comodidades como servicio de habitaciones las 24 horas y conexión gratuita a Internet de alta velocidad. El Hermitage cuenta asimismo con las instalaciones para conferencias y reuniones más espléndidas de la ciudad y el excelente restaurante Capitol Grille, en cuyo ambiente exquisito e histórico se sirven deliciosas especialidades de la cocina tradicional norteamericana.
Todas las ciudades estadounidenses deberían tener un hotel como este, al que poder escapar de los anodinos e insulsos hoteles de aeropuerto y de los espantosos hoteles que no acaban de ser ni hoteles boutique ni de lujo. El Hermitage es un auténtico hotel de lujo, hasta tal punto que ofrece clases de protocolo, el té en el vestíbulo y un servicio de paseo de perros. Si a todo esto le añade un auténtico ambiente histórico, tendrá la fórmula de un hotel con una genuina personalidad; no está mal para ser un hotel con habitaciones que cuestan «a partir de dos dólares».



