¿Necesitas Ayuda?

Por teléfono o correo

Chat en vivo

Bienvenido/a, .

The Peninsula Beijing

8 Goldfish Lane, Wangfujing, Beijing, China

China | Pekín Hoteles

Añadir a favoritos Favoritos Su dirección de correo electrónico Imprimir

Reservar Online

La tarifa más baja en los últimos 30 días: RMB 1,000.00 (aprox. € 118)

 

Llegada:
Salida:

1 Adulto

0 Niños

Se garantiza la mejor tarifa. Need to book a group?

  1. Resumen
  2. Comentarios
  3. Servicios del Hotel
  4. Mapa y Guía
  • 18.0 Puntuación
    sobre 20

    Detalles Ocultar detalles

    • Habitaciones

      17.5

    • El Servicio

      18.0

    • Zonas públicas

      17.0

    • En general

      19.0

  • 10 Verificado
    Reseñas de los huéspedes

    Ver

A los huéspedes anteriores les gustó: :

  • Judy

    “The luxurious feeling lobby and the great spa. The … ”

  • Lena

    “It is prefectly located in Beijing centre. Staff … ”

  • Patricia

    “Loved everything”

  • Chad

    “Excellent fitness center, easy internet access, and … ”

The Peninsula Beijing

8 Goldfish Lane, Wangfujing

Beijing, China

Estilo: Diseño moderno

Ambiente: Animado

530 Habitaciones

Tamaño del texto:Por favor reduzca el tamaño del textoPor favor aumente el tamñao del texto

El Palace Hotel, ahora llamado el Peninsula Palace Beijing, es exactamente lo que uno espera de un hotel Peninsula en el Lejano Oriente. Sin embargo, esto no significa que la estancia en el Palace sea una experiencia predecible, en el sentido de que una experiencia en un hotel de una cadena hotelera está cortada siempre por mismo patrón y por lo tanto es poco original. Lo que queremos decir es que la persona que visite este hotel puede esperar recibir un nivel de servicio elevadísimo, fama de la que gozan los hoteles Peninsula. Una constancia sin sentido, como decía Emerson, es el duendecillo de las mentes pequeñas, pero el tipo de constancia que ejerce el Peninsula no se puede decir que no tenga sentido.

El Palace se encuentra a tan solo un breve paseo de la plaza de Tiananmen, tal vez un lugar no muy feliz en su apertura en 1989. Sin embargo, en el Pekín actual, capital política (por no decir comercial) de la nación con el desarrollo más rápido del mundo, un hotel de negocios no podría situarse mejor. El Palace se encuentra justo en el centro de la ciudad, rodeado por símbolos de la misma como el Museo de Historia China, el Great Hall of the People y el mausoleo de Mao. El vibrante distrito comercial de Chaoyang, donde se encuentran muchas de las embajadas extranjeras, está justo al este, y los distritos principales de compras también están cerca.

El Peninsula Palace Beijing es un hotel de cinco estrellas, por supuesto. Si por “cinco estrellas” nos referimos a que se proporcionan todos los servicios imaginables, entonces podríamos hablar de un hotel de “seis estrellas”. Todo lo que encontramos en la habitación se puede accionar desde el panel de control que se encuentra al lado de la cama: las luces, el termostato y la televisión (pantallas de plasma de 42 pulgadas, en algunas de las habitaciones). Para aquellos a los que les cueste decidirse a la hora de escoger lo que se van a poner, otro panel en la puerta principal le mostrará la temperatura y el grado de humedad exterior.

Sí, hay piscina (climatizada, por supuesto), un gimnasio, un servicio de masajes y un spa Clarins. Como cabe esperar cuenta con dos restaurantes muy finos, un restaurante de cocina “asiática moderna”, el PING, y otro de estilo más tradicional que sirve cocina clásica cantonesa, el Huang Ting. ¿Conexión de alta velocidad a Internet en la habitación? Claro que sí. Además, cuenta con tres plantas de tiendas de marca, desde Burberry hasta Louis Vuitton en el mismo hotel.

Pero lo que hace especial al Palace, lo que hace que uno se sienta realmente bien son dos cosas muy simples: el cumplimiento y el servicio. Estamos ante una de las experiencias de hoteles de lujo sin igual en ninguna parte y, al mismo tiempo, la sensación de lujo nunca se convierte en sensación de exceso. Todo sienta bien: desde un nivel de servicio elevadísimo (un personal siempre atento cuando es necesario, que sabe desaparecer discretamente justo en el momento preciso) hasta algo tan prosaico como la calidad del mismo material con el que ha sido construido y amueblado. ¿Cómo lo han conseguido? Para serle sincero, no tenemos ni idea, pero eso no deja que la experiencia sea ni menos impresionante ni menos placentera.

Volver arriba