La tarifa más baja en los últimos 30 días: US$ 285.00 (aprox. € 210)
1 Adulto
0 Niños
Se garantiza la mejor tarifa. Need to book a group?
Privilegios para Socios Plus
Tablet Plus: cada estancia incluye privilegios y/o servicios selectos. Ver beneficios
Los Privilegios Tablet Plus ofrecidos por The Raleigh incluyen:
- Subida gratuita de categoría de habitación al llegar al hotel, según disponibilidad
- Free Parking ( a value of US $ 35 per day)
- Botella de champagne o vino en la habitación
- Complimentary continental breakfast for two ( a value of US$ 15 per person per day)
- * Ocean front suites are the highest room category eligible for upgrades
-
42 Verificado
Reseñas de los huéspedes
A los huéspedes anteriores les gustó: :
-
“Las habitaciones eran amplias, el servicio muy agradable … ”
-
“Great service - we were upgraded to a suite at not … ”
-
“Great location, beautiful pool”
-
“fantastic service; poolside was great; surprisingly … ”
The Raleigh
1775 Collins Avenue
Miami Beach, FL, USA
Estilo: Clásico contemporáneo
Ambiente: De lo último
110 Habitaciones
Los problemas iniciales han llegado a su fin: El Raleigh ha superado su último asalto con la restauración, y el resultado es un hotel a la altura de su excepcional imagen pública. Las habitaciones ya están concluidas, y nos alegramos de poder decir que están al nivel de los impresionantes espacios comunes del hotel. Hay otros lugares en los que quedarse en Miami, pero ni le importará conocerlos, para la mayoría de las estrellas del momento el Raleigh es el hotel por excelencia de South Beach. El Raleigh es mucho de lo que fue en 1940, cuando L. Murray Dixon abrió por primera vez las puertas de su obra de arte de estilo Art Déco. La piscina es un monumento histórico, con el perfil esculpido y la cascada que tantas veces han servido de telón de fondo para las películas de Esther Williams—en caso de que recuerde a Esther Williams. (Era un poco como la actual asidua al Raleigh, Anna Kournikova, salvo que era una actriz, y una actriz acuática.) Miami ha pasado por una mala racha, al menos como destino turístico, y la fortuna del Raleigh también se ha visto perjudicada; sus intentos de restauración, al parecer, no han podido mantener el flamante ritmo de desarrollo del resto de la ciudad, como es el caso de la asociación Schrager/Starck para el Delano. Puede que piense que la reacción natural del famoso hotelero Andre Balazs habría sido la de deslumbrar a la competencia, pero esto sería demasiado obvio, sin mencionar el hecho de que intentar deslumbrar a Starck es un juego de tontos. Lo que el Raleigh ha pretendido, es ser como el Raleigh original, únicamente que no buscaba ser una réplica exacta y correcta desde el punto de vista histórico, sino un homenaje al espíritu vivo y salvaje del Art Déco de los cuarenta. Aquí no encontrará un mobiliario hipermoderno, y pocas cosas pueden considerarse Euro-Zen; pero tampoco estamos en un escenario de película de época. Es el tipo de mundo de fantasía sutil e idealizado primordial para Balazs, y son sus huéspedes quienes más llaman la atención. Si detesta a los famosos, o tiene miedo de la gente guapa, éste no es su hotel, pero si le apetece tomarse una copa en un bar en boga, rodeado de estrellas y cantantes, ha elegido bien
Políticas del hotel:
Se exigirá estancia mínima de dos noches para todas las reservas que tengan como fecha de entrada un Viernes.



